JUGANDO CON FUEGO

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JUGANDO CON FUEGO

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:52 pm

SINOPSIS
Chica buena, no causa problemas y va bien en la universidad.
Pero un día conocerá a un chico que cambiará su vida.
¿Qué haces cuando empiezas a descubrir un mundo que desconocías?
Un mundo peligroso y del que es mejor mantenerse apartada.
Sexo, mafias, drogas y alcohol.
¿Te atreves a entrar en ese mundo?
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cAPÍTULO 1

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:53 pm

Humo. Mis ojos están rojos y apenas puedo ver algo en la habitación. Yo no quería venir. No quería.
Sé que no es humo de cigarrillo, huele raro, marihuana.
Dios yo ni siquiera tendría que estar aquí, tendría que estar en mi habitación preparando los finales que se aproximan. Pero ya ves aquí me tienes.
En una habitación, de una casa desconocida en la que se está celebrando una fiesta descontrolada con docenas de jóvenes con las hormonas a 100 a los que ni siquiera conozco.
Un destello de color rojo me hace girar la cabeza hacia la derecha. Ahí está, mi objetivo. Me dirijo rápidamente hacia él sin apartar mi vista.
Pero algo se interrumpe en mi camino. Bueno más bien alguien. Un muchacho de no más de veinte años me está mirando con cara pervertida. Vale no estoy de humor para soportar a idiotas hormonales esta noche así que lo esquivo y continuo con mi camino, pero al instante siento una mano agarrar mi muñeca y lo siguiente que sé es que el chico me ha estrechado contra su pecho y su otra mano , la que no está agarrando mi brazo está pegada a mi trasero. ¡OH! Ahora sí que va a empezar el espectáculo. Este salido se ha metido con la chica equivocada en la noche equivocada.
-Vamos cariño, sé que deseas esto no te hagas la dura conmigo.-Se atreve a decir el capullo.
Vale hasta aquí ha llegado mi paciencia. El idiota lo que no sabe es que llevo desde los diez años practicando kickboxing. Tal vez si nos hubiéramos encontrado otro día hasta quizás le hubiera perdonado su insolencia, pero no hoy. Hoy estoy muy cabreada.
Levanto mi rodilla y golpeo sus partes masculinas. Su grito de dolor y su cara de sorpresa me da satisfacción, pero esto no ha acabado aún. Antes de que se recupere levanto mi pierna y golpeo en el centro de su pecho haciéndole caer. Vale, también me ha ayudado un poco el que estuviera totalmente ebrio, pero oye me sé defender.
Con el perdedor fuera de combate vuelvo a mirar alrededor de la habitación en busca de una cabellera pelirroja, el centro de mis problemas de esta noche. Mi mejor amiga, Rose. Pero no hay ni rastro de ella, solo unas cuantas cabezas rubias sin sujetador bailando provocadoramente delante de unos chicos babeantes. Mejor busco por otra parte.
Rose me llamó alrededor de medianoche completamente borracha diciéndome que me necesitaba urgentemente. Yo como buena amiga me vestí corriendo y salí en su búsqueda pero ahora no aparecía por ninguna parte y ya eran las 2 y media de la madrugada. Dios la voy a matar en cuanto que la encuentre.
Recorro el pasillo central de la casa hasta la cocina por la que se accede al patio trasero. Decido probar suerte allí.
Menos mal que la casa está a las afueras de la ciudad sino ya habría cientos de policías rodeándola por la cantidad de ruido que hay.
La veo. En frente mía. Creo que está bailando con un chico. Tiene sus brazos rodeando su cuello pero creo que el chico lo que quiere es librarse de ella, porque la está empujando.
Corro hacia ella. Dios por fin podré ir a casa y tumbarme en mi preciosa camita. Bien.
-Rose, cariño ¿Estás bien?.- La agarro por los hombros mientras ella se gira hacia mi.
Nunca la había visto así. Tiene el rimmel corrido, los ojos rojos e hinchados y el pelo alborotado. Creo que ni siquiera puede verme con claridad porque no me mira a los ojos, me mira a la barbilla. Gracias a dios que no le dio un coma etílico.
-¿Sam? ¿Eres tú Sammy?
-Sí Rose, vayamos a casa.- Empiezo a tirar de ella hacia el interior de la casa pero ella pone resistencia.
-OH no Samantha, nunca sales de fiesta conmigo y ahora que estás aquí debes divertirte, vamos a bailar venga.- grita con un raro acento, propio de su embriaguez.
-Venga Rose vayámonos, mira como estás. Ni siquiera te mantienes en pie.- Le contesto tirando de nuevo de su brazo pero ella se mantiene firme y tira hacia el lado opuesto.
¡OH! Esto no va a ser fácil. Y yo que ya me estaba imaginado en mi camita.
-Además.-Sigue mi amiga.-Todavía no has conocido al buenorro de la fiesta.-Y se gira hacia el chico con el que estaba cuando la encontré.
Me había olvidado de él. Enfoco mis ojos en él. Y......ya no hay nada más. Solo sus ojos. Son claros pero no puedo diferenciar el color, está demasiado lejos, demasiado, debería acercarme. Son hipnotizantes. Son verdes claros o quizás color miel. No lo sé pero no puedo apartar mis ojos de él. Un ruido a mi izquierda me hace reaccionar. Y entonces me fijo el resto de él. ¡OH ! Dios mío. Este chico es un adonis. Algo dentro de mi reacciona. Algo se mueve en mi interior y no sé que es. Me fijo en su boca, dios esa sexy boca y está sonriendo. Una media sonrisa que me hace babear y desear besarlo. Dios tengo que besar a este hombre ahora...¡NO! ¡Espabilate Samantha! ¿Desde cuando pienso así sobre hombres y desde cuando hablo de mi en tercera persona?
Oh dios este hombre me está volviendo loca y no hace ni dos minutos que lo he visto por primera vez en mi vida. Me va a traer problemas lo sé. Y lo que es peor, por la forma condescendiente de su cara, creo que él sabe muy bien lo que provoca en el género femenino. Se le ve muy confiado y seguro de sí mismo.
Su altura, medirá alrededor del metro noventa, su pelo castaño claro, sus increíbles y maravillosos ojos del color indescifrable, su mandíbula firme....oh sí este chico sabe muy bien como es y sabe que puede aprovecharse de chicas débiles como yo. Debo reaccionar.
Oh y de la camiseta de manga corta que lleva puesta sobresale un pecho firme y unos fuertes bíceps. Debe ir al gimnasio. Madre santa no me quiero imaginar el resto de él.
-¿Te gusta lo que ves?.- ¡Ha hablado! Y esa voz ronca es igual de sexy que todo el....me imagino si también tendrá un nombre acorde con todo él algo como....
¡Espera!. Eso iba dirigido a mi.¡OH DIOS! Que vergüenza, debe haberse dado cuenta de que lo estaba comiendo con los ojos. Madremia y ahora que digo, pero no es necesario porque el vuelve a hablar con esa masculina y sexy voz suya...
-¿No sabes hablar?, bueno quizás podamos hacer otras cosas ¿No?
Vale todo el atractivo que tiene lo pierde con su estúpida boca. Esa boca de labios carnosos y...¡Basta! No puedo pensar en hombres como él. Se ve a la legua que es peligroso. Su porte, su arrogante personalidad y sus tatuajes, oh sí se le ven varios. En la manga de su brazo izquierdo asoma una pequeña raya negra y por el cuello en uve de su camiseta ajustada se ve otro dibujo negro. Creo que serán tatuajes tribales. Y a saber si tendrá más y donde los tendrá. Estoy desvariando.
Todo él grita peligro.
Cuando estoy preparada para responder a su pregunta con un comentario mordaz, un chico de aproximadamente dieciséis años se acerca a él y le susurra algo que no puedo llegar a oír por el ruido de la música. El visitante tiene cara de enfado y al instante la del chico sexy se cambia también. Si antes imponía, ahora aterraba. Le dio un asentamiento de cabeza al chico joven y este desapareció por donde había venido.
Chico sexy concentró su mirada en mi y me evaluó de pies a cabeza. Me incomoda que me miren así y mucho. Y a la vez me pone caliente, sí caliente como el infierno. Dios este chico en cinco minutos de conocerlo me ha hecho sentir más emociones que ninguno en mis 22 años.
-Bueno nena, tengo que irme. Te aseguro que si pudiera quedarme lo haría, pero el deber me llama.- Se acercó a mi y puede ver que sus ojos eran de un color miel precioso.- Pero te aseguro que nos volveremos a ver, no te vas a escapar tan fácilmente de mi.
Bajó su cabeza a la altura de la mía, yo estaba en estado de shock, empecé a hiperventilar y él rozó sus labios, sus suaves y sexys labios con los míos. El mejor momento de mi vida sin duda.
Que delicia, que gloria, que...se apartó, demasiado rápido. Necesitaba más. Estaba pensando seriamente en lanzarme a su cuello cuando se dio la vuelta y se fue.
Yo me quedé ahí, mirando su espléndida silueta mientras rezaba a Dios por encontrármelo nuevamente.
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Capitulo 2

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:54 pm

Dura mañana. Así no puede comenzar un buen día. Tenía el presentimiento de que este iba a ser un asco. Y no, no soy exagerada. Gracias a mi queridísima y mejor amiga esta noche solo he podido dormir tres horas. Cuando sonó el despertador quería morirme. Llegué tarde a la clase del señor Morrinson y me gané una acusadora mirada por su parte. Había intentado cubrir mis ojeras con maquillaje pero eran demasiado grandes y todavía se podían apreciar así que de seguro que se pensaría que era una alocada estudiante que disfrutaba malgastando su tiempo en descontroladas fiestas universitarias. Si él supiera...
Odio las fiestas. Odio el ruido que hay en ellas. Odio la gente borracha que se acerca a ti como si te conocieran de toda la vida y sobre todo odio como los tíos se sobrepasan contigo.
Prefiero mil veces quedarme en la tranquilidad de mi cuarto con un buen libro.
Si bien pensarán que soy un bicho raro, porque cualquier estudiante universitaria estaría disfrutando de sus días de fiesta al máximo, pero para eso ya tenemos a personas como mi amiga Rose que disfruta por las dos.
Hablando de ella, esta mañana, estaba durmiendo pero cuando llegue le pienso decir unas cuantas palabras, no pienso ayudarla de nuevo, esta es ya la cuarta vez que me hace lo mismo y estoy harta de correr a su socorro. Se acabó.
Mis clases ya han terminado así que me dirijo a los dormitorios. Cuando llego intento abrir la puerta pero está atascada. Golpeo la puerta bien fuerte. Lo que me faltaba, Rose follando con algún tipejo cuando lo que yo quería era dormir y de ninguna manera voy a hacerlo en la cama de al lado. Pero ¿Es que esta chica no se cansa nunca?
-¡ROSE! ¡Abre la maldita puerta joder!-Debo decir que yo soy una persona pacífica y tranquila pero se está colmando mi paciencia. Y necesito dormir. Cuando no lo hago durante mis horas necesarias soy inaguantable. Y se puede decir que tres horas no son cosa suficiente para mí.
Sigo gritando y golpeando más fuerte. La puerta se abre.
-Sammy ¿Se puede saber por qué estás aporreando la puerta así?- Una somnolienta Rose abre la puerta en la misma ropa que llevaba ayer por la noche. Oh bien así que no estaba con ningún tipo. Vale la puerta estará rota o del gran sueño que tengo no soy capaz ya ni de abrirla. Necesito dormir. Ahora
-Lo siento pensé…que estaba bloqueada, no se abría y tengo sueño y…-balbuceo.
-Dios Sam tienes un aspecto horrible, santo cielo mírate las ojeras que tienes.- Se atreve a decir mientras que paso al interior del cuarto cerrando la puerta tras de mí.
-¿Y de quién es la culpa de eso? ¿Eh?-coloco mis manos en mis caderas y la miro fijamente mientras se tumba en su cama esperando una respuesta.
-Anda guarrilla no te quejes. Gracias a mí conociste al sexy adonis griego de ayer. ¡OH dios como estaba! Debería estar prohibido para la vista. ¡E incluso lo besaste! Dios Samantha bien hecho, ese chico era caliente como el infierno. Lo intenté con él pero no me hizo ni caso…
Rose siguió hablando cosas inteligibles para mi porque mis pensamientos ya estaban el chico de ojos increíbles. Había pasado toda mi mañana pensando en él. En sus ojos, sus músculos, su olor, su boca, sus carnosos labios sobre los míos…
Esto no me había pasado con ningún chico antes. Debo decir que mis anteriores relaciones con el sexo masculino habían sido escasas. Solo había tenido un novio, con el que estuve tres años, y el cual me dejó por otra chica que sí le daba lo que yo no, palabras explícitas de mi ex. No quise tener sexo con él, no me sentía preparada. Se lo dije y se lo tomó bien, me dijo que no quería que yo hiciera algo de lo que no estaba segura y nunca me presionó. Un día me lo encontré en el cuarto de baño de mi instituto con mi supuesta mejor amiga y no estaban precisamente hablando. Ese instante descubrí por qué no le dio importancia al sexo en nuestra relación, porque lo conseguía por otro lado.
Después de eso tuve unas cuantas experiencias más, pero nada serio, un par de citas, un par de besos y nada más.
Y estaréis pensando ¿Sigue siendo virgen a sus 22 años? Pues sí, lo soy. Yo no lo veo como algo malo o algo vergonzoso. Rose me contó que la perdió a los 14 años pero ella es ella y yo soy yo. Simplemente estoy esperando a alguien especial. A un chico que me quiera y no solo quiera quitarse un calentón de encima.
Pero ayer cuando vi al chico sin nombre, seriamente pensé en entregarle mi tarjeta v. Creo que si él lo hubiera sugerido yo no habría puesto sujeciones. Dios, ese chico era increíble. Y lo malo es que no se ni su nombre, ni su numero de teléfono ni nada de él. Solo que quiero probar esos dulces y sexys labios de nuevo.
-¿Sam sigues aquí?- Rose está gritando.
-Sí, solo estaba pensando…uhmm…en el trabajo de…
-Si ya claro. Ay amiga a mi no me engañas y menos con la cara roja que tienes. De seguro que estabas pensando que guarradas le harás a ese bombón ¿A que sí? Dios Samantha es el chico apropiado para tener tu primera vez.
-¡Cállate Rose! No intentes leerme la mente porque fallas. No estaba pensando en ningún muchacho ni en nadie y no voy a entregarle algo tan preciado como eso al primero que pase y sobre todo a nadie como él o es que no vistes las pintas que tenía. Se veía peligroso.- Aunque yo gustosamente se la daría pero no puedo decirle eso a ella, estaría metiéndose conmigo una eternidad.
-Si ya lo que tú digas Sam. Yo lo intenté con él pero me rechazaba, y a ti te ve y te besa, a ese chico le gustaste.
-Sí seguro.- Conozco a los tipos como él solo quieren algo donde meter su polla caliente.- Me voy a dormir Rose, no hagas ruido.
-Vale de acuerdo. ¡Pero acuérdate de que hoy quedamos con mi papá para echarle una mano en el bar así que no duermas mucho! Debemos estar allí a las diez.
Dios se me había olvidado de que hoy prometimos al papá de Rose ayudarlo en su negocio. Él es dueño de un bar de moda en la ciudad y Rose de vez en cuando va a echar unas horas. Cuando le hace falta el dinero. Y esta vez me convenció a mí. La verdad es que le dan muy buenas propinas así que me decidí a ir con ella. Nunca está de más un dinero extra. Hablamos con su papá y dijo que no había inconveniente. Pero se me había olvidado.
-Está bien, estaré preparada.
Y con eso caí en un profundo sueño en el que esperaba soñar con él. Él.
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Re: JUGANDO CON FUEGO

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:55 pm

Capítulo 3
Llegamos al bar alrededor de las once de la noche. Un poco tarde lo sé, pero hay ciertas ventajas de ser amiga de la hija del dueño.
Cuando llegamos nos dieron nuestros uniformes y nos dijeron donde podíamos cambiarnos.
Era un uniforme de puta según mi punto de vista pero bueno, era solo una noche así que me callé y no dije nada. Consistía en unos shorts vaqueros y un top negro con el logo de la empresa en el dorsal. Me vestí. Santo cielo se ajustaba demasiado para mi gusto. Me sentía incómoda.
Cuando salí del vestuario Rose ya me estaba esperando.
Ella llevaba un uniforme distinto, eran unos pantalones largos vaqueros que estilizaban sus piernas y una camiseta de manga corta. El uniforme propio del barman. Esta noche a ella le había tocado quedarse dentro de la barra. Yo hoy estaría llevando copas a las mesas. Otra ventaja de que tu padre sea el dueño y de que no quiera que los clientes se coman a su hija con los ojos, aunque apostaría a que Rose preferiría llevar este uniforme y no el suyo.
Es una exhibicionista, le encanta pasar por delante de un grupo de chicos y que ellos la miren. Yo por el contrario….no. Lo odio. No me gusta cuando los hombres me miran fijamente o se quedan embobados con mis pechos, que son un poco demasiado grandes de lo que me gustaría. Aunque Rose dice que mataría por unos así.
Nosotras somos dos modelos opuestos. Ella es unos cuantos cm mas baja que yo, pero como siempre va con tacones no se nota. Ella es delgada y yo soy curvilínea. Demasiadas curvas para mi gusto. Ella es rubia yo castaña. Ella tiene ojos azules y yo verdes.
-Dios amiga, creo que te follaría ahora mismo de no ser porque soy heterosexual. ¡Oh dios! Te ves condenadamente sexy.- Eso hace que me ponga roja de vergüenza.
-Dios no puedo hacer esto Rose, no puedo salir ahí con esta ropa y quedarme quieta mientras que cientos de hombres se me quedan mirando y hacer como si nada. No puedo.
-Samantha tienes un cuerpo de infarto y nunca te aprovechas de él. Ya sé que eres un poco tímida- Me quedo mirándola fijamente.- Bueno muuuuuy tímida pero ya va siendo la hora de que cambies un poco.
Me coge de la mano y me arrastra delante de un espejo y…oh dios esta no soy yo. La tía que me devuelve la mirada no soy yo. La camiseta se me ajusta a la forma de mi pecho y el escote deja ver gran parte de ellos. El short es muy apretado y hace que mi trasero se vea más grande. Esto es una locura. Si me viera mi padre….
-Así que Samantha Grey esta noche vas a disfrutar de la noche y encima nos vamos a ganar un buen dinerillo. Esta noche ,amiga, tu confianza en ti va a aumentar, ya verás. Nunca está de mal sentirte deseada por hombres.
-Estás loca amiga ¿Lo sabías?- Le digo.
-Lo sé. Y ahora ¡Empieza a trabajar señorita!- grita mientras me da una palmada en mi trasero y me empuja hacia la salida.
Bien allá vamos no tiene que ser tan complicado. Me acerco a los clientes, anoto sus pedidos y se los llevo. Sencillo.
El bar es precioso. Está decorado en colores brillantes y con un ambiente chill out. Tiene dos plantas. La baja tiene una amplia barra y una gran pista de baile con gogós y todo. La parte de arriba es exclusiva. Es una zona VIP. Está dividida en numerosos apartados hechos para personas adineradas.
Para mi gusto es el mejor bar-discoteca de la ciudad y eso la gente lo sabe puesto que es medianoche y ya está lleno a reventar.
Vale es la hora de actuar.
Me dirijo a la barra a encontrar al encargado y que me diga que hacer.
Antes de que abra la boca para preguntarle, él se adelanta.
-Tú debes ser la amiga de Rose. Esta noche hay demasiados camareros en la planta baja así que súbete arriba, diles quien eres y ellos te dirán lo que tienes que hacer.
Y con eso me deja plantada y se dirige de nuevo a servir bebidas a un ritmo que nunca había visto antes. Dios este tipo puede servir alrededor de una veintena de cócteles y combinados por minuto, qué rapidez.
Con esas indicaciones me abro paso entre la multitud y me dirijo a las salas privadas. Puedo sentir como las miradas caen sobre mí y es muy desagradable. Pero ya di mi palabra de hacer esto esta noche y la voy a cumplir cueste lo que cueste.
Cuando llego arriba una amable mujer alrededor de los treinta y tantos años se hace cargo de mí y me proporciona una especie de tablet pequeña en la que se supone debo ir apuntando lo que me pide la clientela y me da el número de las salas de las que me tengo que ocupar esta noche. Son solo dos y hay alrededor de unas treinta, así que pienso que a los ricachones estos debe gustarle la atención personalizada.
Me dirijo a la primera sala, la número catorce. Bien que empiece el juego.
Son las tres de la mañana y estoy muerta de cansancio. Este trabajo es agotador y eso que solo tengo que ocuparme de dos salas Vip, pero claro cada una puede albergar docenas de personas, no había pensado en eso.
Hace media hora una de las salas se desalojó, así que ahora solo tengo que ocuparme de una. Rezo por que no se llene de nuevo
El trabajo es sencillo, como pensé. Es mecánico. Ellos piden y tú les llevas lo que quieren. Hay algunos que son muy extravagantes en sus pedidos, piden botellas caras aunque, lo mejor de todo es que dejan buenas, buenísimas propinas. Dios santo como desperdician el dinero. Ha habido uno que me ha dado trescientos euros en propinas. Increíble.
Mi rezo por que la sala no se llenara no ha surgido efecto así que me dirijo hacia ella.
Cuando entro me sorprendo. Son muchísimas personas, por lo menos treinta. Mierda y yo que pensaba que iba a poder descansar un poco. Me equivocaba.
Empiezo a dirigirme hacia ellos para anotar sus pedidos cuando siento que una mano, una gran mano me toma por la muñeca. Hasta ahora nadie se había propasado conmigo, me habían mirado eso si, pero había podido lidiar con ello. Pero no iba a dejar que me tocaran, eso no, ni hablar. Voy a tener que dejarle las cosas claras a quien quiera que me esté sujetando.
Pongo mi cara de pocos amigos y me giro, pero cuando lo hago no salen palabras de mi boca. Ahí está él. El sexy chico de la fiesta, el adonis, el ardiente hombre sin nombre.
Dios y ¡Cómo va vestido! Hoy lleva un pantalón negro de traje con una camisa negra. La boca se me hace agua.
ÉL me esta evaluando como hizo ayer por la noche, de pies a cabeza, pasando demasiado tiempo en mis pechos y luego sus ojos se dirigen a mi boca. Yo muerdo mis labios puedo ver como sus pupilas se dilatan y se ponen oscuras. Dios estoy caliente. Demasiado.
Luego me desplazo hacia su boca. Ansío que me bese, y si no lo hace pronto me parece que no me voy a poder contener.
-Te dije que nos volveríamos a ver.
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Re: JUGANDO CON FUEGO

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:57 pm

Capitulo 4
Dios su voz me pone a 100. Nunca había estado tan caliente por un hombre en mi vida y siento algo en mi bajo vientre nuevo para mi. Lo deseo. Lo deseo con todas mis fuerzas. Quiero sentir sus manos por mi cuerpo, su lengua en mi boca, jugar con ella, quiero que sea mío. Lo quiero todo de él. Ahora. No me importa quien está alrededor. Solo me importa él.
Reacciona Samantha, va a pensar que eres tonta o retrasada o algo. ¡Háblale! Dile algo. ¿Pero qué le puedo decir que no suene tonto?
-¿Trabajas aquí?-Me pregunta. Vamos Sammy puedes hablar con él, venga hazlo.
-Ehm…sí…pero…solo por hoy. Mi.... amiga es su padre aquí.- Pero bueno ¿Qué me pasa? ¿Ahora no se hablar? Me pego una bofetada mental y empiezo de nuevo. Yo puedo hacer esto.-Quiero decir que es solo por hoy, el padre de mi amiga es el dueño y quería ganar algún dinero extra.
Él me está mirando con cara divertida. Genial le hago gracia. Avanza un paso hacia mí y me congelo en mi sitio, esperando atentamente su siguiente movimiento. Tiene una mirada y una sonrisa peligrosas en su rostro. Oh dios está lo suficientemente cerca. Si yo hablara en este mismo momento nuestros labios se tocarían y oh lo quiero tanto. Pero un roce en mi cintura me despierta de mis pensamientos. Ha pasado su brazo por mi cintura y me atrae más hacia él. Mis manos van a sus bíceps instantáneamente. Santa madre puedo sentirlo todo de él. Sus fuertes y abultados bíceps y una cosita dura que se presiona sobre mi vientre. Dios es su erección, por que su móvil no puede ser tan grande y enorme, a no ser que sea algún nuevo modelo que haya salido al mercado y del que no sé nada…Vale estoy desvariando siempre lo hago cuando estoy nerviosa y ahora lo estoy. ¡Y mucho!
¿Está así por que yo se lo provoco? ¿Le pondré tanto como el me pone a mi? No, es imposible.
Sus labios se desplazan a mi oído derecho y muerden mi lóbulo. Ohhh ¿Es posible estar tan caliente? Porque creo que si seguimos así voy a sufrir una combustión espontánea o algo así.
Siento algo húmedo bajar por mi cuello y…oh un momento ¡Es su lengua! No lo puedo creer creo que me voy a desmayar o algo así. Me sujeto más fuertemente a sus bíceps porque creo que en cualquier momento me voy a desmayar.
-Me gusta mucho tu uniforme. Muchísimo nena. Y esos pechos...-Baja su rostro a mis pechos e inspira fuertemente. Oh.- Hueles tan malditamente bien y eres tan hermosa. – Se aprieta un poco más.- ¿Puedes sentir cómo me pones? Dios estoy duro como el acero.
Vale ahora si que me voy a caer. Si no fuera porque su mano está agarrándome de la cintura creo que hace mucho que estaría en el suelo.
-Pero ¿Sabes?.- Se aleja y mira mis labios.-Hay una cosa que no me gusta.- ¿No le gusta? Oh valla…¿El que no le gusta?.- ¿Sabes qué es lo que no me gusta nena?
Yo niego con la cabeza porque de mi boca no sale nada. Estoy muda. Absorta por todo lo que este hombre me hace sentir. Sentimientos nuevos para mí.
-No me gusta…- Continúa con una voz ronca y sexy.- No me gusta pensar que hay más hombre mirándote.- ¡OH! Era eso. Espera. ¿Acaba de decir que no le gusta que me miren otros hombres? ¡Está celoso!
Punto para mí.
-No me gusta pensar que hay hombres mirándote las tetas tan magníficas que tienes.- Dice mientras baja la cabeza y hace lo mismo que antes. Dios creo que mis pezones van a romper la tela del top de un momento a otro de lo duros que están.- No me gustan que se queden mirando este hermoso trasero.- Dice mientras baja sus manos de mi cintura y cada una agarra un cachete de mi culo.
Me sube un poco y me ajusta a él. Si antes lo sentía ahora lo hago plenamente. Y es muy grande. Me pregunto si eso podrá meterse dentro de mí….
-Y tus labios….Me encantan esos labios que tienes.-Se acerca y con sus dientes agarra mi labio inferior y tira de él.-Dios toda tú me encantas, me vuelves loco nena. Quiero que seas toda mía y quiero follarte.- Santa madre de… creo que he muerto con esa frase.- Lo quiero ansiosamente. Y aún no sé ni tu nombre, dime nena ¿Cómo te llamas?
Vale tengo que responder, si mis cerdas vocales están dispuestas a cooperar.
-EHhmm…Samm…Samantha.
-Samantha…-Mi nombre suena mejor viniendo de esa sexy y grave voz.- Bonito nombre Samantha. ¿Sabes Samantha? No he podido dejar de pensar en ti desde ayer. ¿Te pasa a ti lo mismo Samantha?- Dice mientras se desplaza a mi cuello y va dejando un rastro de húmedos besos por él.
ME PASA. ME PASA. OH sí que me pasa.
-Esta noche no puedo disfrutar lo que me gustaría contigo, y me jode como el demonio no poder hacerlo, pero soy un hombre ocupado. Y también me jode dejarte aquí con estos depredadores y saber que te comen con sus asquerosas miradas. Solo yo quiero comerte y no precisamente con la mirada.
Mi interior es un hervidero de emociones, sentimientos y deseo.
-¿Me das tu número Samantha?
Oh sí, por supuesto que te lo voy a dar no te vas a escapar de mi tan fácilmente. Asiento con la cabeza porque claro mis palabras parecen que se han quedado atascadas en mi cabeza.
Se aparta un poco y desplaza una mano de mi trasero a su pantalón. Se ha alejado un centímetro de mí y ya se siente helado. Necesito su calor en mí.
Me pasa un móvil de última generación y tecleo mi número. Se lo paso y se lo guarda.
-Y ahora Samantha antes de irme ¿me das un besito de buenas noches, nena?
No me da tiempo a responder, ni a asentir, ni a negar ni nada, porque antes de hacer ningún movimiento en toma posesión de mis labios. Es un beso caliente y posesivo. Tardo un segundo en reaccionar y entonces le devuelvo el beso. El parece apreciarlo por que puedo sentir como sonríe mientras me besa. Mis manos se mueven a su pelo y juegan con él mientras que las suyas amasan mi culo. Dios esto es lo más caliente que he hecho en toda mi vida.
Un gruñido se escapa de su boca. Un gruñido animal. Sus labios separan los míos y su lengua se adentra en mi cavidad. Es una lengua exploradora. La mía sale a su encuentro y juntas empiezan a jugar.
Necesito tomar aire.
Él se separa y me mira con ojos oscuros.
-Te llamaré nena.
Roza suavemente mis labios y me deja ahí, toda caliente, viendo como se aleja.
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Re: JUGANDO CON FUEGO

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:57 pm

Capitulo 5
Anoche fue una gran noche, sí señor.
Todo fue bien.
Más que bien.
Entre propinas y sueldo ayer gané más de dos mil euros. Sí lo sé increíble. Un buen dinerito. Pero me he prometido a mí misma que tengo que estar muy necesitada para volver a hacer ese trabajo. No soporto las miradas pervertidas de cientos de hombres. No lo puedo volver a hacer. Y vestirme con esa ropa va en contra de los principios que mis padres me enseñaron. Si ellos supieran como me vestí ayer y los pensamientos que tuve cuando vi a ese sexy chico me matarían.
Ya solo hay una mirada que puedo soportar. La de Él. Ya solo tengo ojos para él. Dios mío me ha embrujado.
Sí tal vez sea un mago o un hechicero o cualquier cosa fantástica de esas que salen en libros y películas.
¿A quién quiero engañar? Esas cosas no existen.
Ese hombre nació con magnetismo sexual y punto. Sus padres deben estar orgullosos de su trabajo.
No he podido dejar de pensar en él desde que me besó y abandonó el bar.
A Rose no le conté nada sobre lo acontecido, porque sé que si le digo no dejará de acosarme con sus preguntas y sus comentarios guarros.
Si siempre se va a despedir así, besándome y yéndose a hacer no sé qué mierda me va a dar un infarto.
Me dijo que era un hombre ocupado. ¿A qué se dedicará? ¿Será estudiante? No, no creo. ¿Trabajará? ¿O será un buscavidas? Y…¿Qué hacía en la sal VIP del bar anoche? Quizás sea el hijo de un millonario y no necesita trabajar ni nada de nada, pero eso no responde a la pregunta de por qué es un hombre ocupado.
Me doy cuenta de que no sé nada de él y ya me he enrollado con él dos veces. Increíble.
Después de que se fuera, y después de recuperarme de mi estado de shock seguí trabajando, anotando y llevando pedidos.
Terminamos alrededor de las cinco y media de la noche, cuando se estaba despejando la clientela, y le padre de Rose salió a decirnos el buen trabajo que habíamos hecho.
Nos pagó, volvimos a casa y dormimos.
Me acabo de despertar. Es mediodía. Necesitaba desesperadamente reunir fuerzas. Es sábado así que tengo todo el día de hoy y de mañana para hacer lo que quiera. Y eso incluye no separse de mi móvil por si él me llama. Estoy obsesionada. Creo oír el tono de llamada a cada instante pero solo son alucinaciones mías.
Me pregunto si me llamará. Y si lo hace cuando lo hará.
Lo que me hace recordar que no me dijo su nombre, y yo no estaba en condiciones de pensar en preguntárselo en mi estado. Estaba embriagada y no de alcohol precisamente. De su belleza, de su toque, de sus caricias, de sus ojos, de su mirada, de sus palabras….Ese hombre debería estar prohibido.
Estoy sentada en mi escritorio con el libro de anatomía abierto intentando estudiar. Ah no lo he dicho pero estoy estudiando la carrera de enfermería. Este es ya mi último año. Y digo intentando porque es imposible concentrarme. Tuve que esconder el móvil para no verlo porque lo revisaba cada minuto esperando la ansiada llamada, pero luego de guardarlo debajo de mi almohada fue peor porque empecé a pensar en si llamaba y yo no lo escuchaba, y no volvía a llamar….paranoias mías. Así que volví a cogerlo. Pero la única anatomía que quiero estudiar es la de él.
El piso hoy está muy tranquilo, tal y como me gusta a mi. Rose salió en la mañana porque hoy tocaba en su casa comida familiar y no regresará hasta mañana.
A las seis de la tarde, viendo que después de cuatro horas sentada frente al libro no me sé nada decido levantarme. Se acabó el estudio por hoy.
Y todavía no hay rastro de la llamada.
Me asomo a la ventana. Hoy hace un día precioso, perfecto para ir a correr.
Me pongo mi chándal, mis deportivas, cojo mi móvil y salgo ha hacer deporte.

Es un poquito corto pero el próximo les gustará. Muchas gracias a quien me lee.
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Re: JUGANDO CON FUEGO

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:58 pm

Capítulo 6 PARTE 1

Dos semanas. Hace dos miserables semanas que no sé nada de él. Increíble. Lo sabía. Sabía como son este tipo de chicos. Peligrosos. Juegan con tus sentimientos y luego te abandonan como una colilla. No debí de haberle dado mi número de teléfono ¿Para qué? ¿Solo para ilusionarme y vivir inquieta estas dos últimas semanas? No debí de haberle devuelto el beso. Eso tan solo hizo más que subirle su autoestima, seguro. Ahora se creerá más confiado y seguro de sí mismo que nunca, si cree que puede ir por ahí besando a mujeres desconocidas y débiles como yo que al primer comentario bonito se dejan manosear y…
Dios estoy sonando como una novia celosa cuando no tengo nada con e. Ni siquiera sé su nombre. No debería ponerme así. Es ilógico e irracional.
Estoy sola en el departamento. Rose se ha hecho novia de un chico fiestero al como ella y ahora pasa todo su tiempo con él. No es mala persona, pero fuma marihuana y solo por eso no me gusta. Se lo dije a Rose. Ella dice que eso sólo hace que estés más relajado. E incluso tuvo el valor de ofrecerme un porro, pero lo rechacé y le dije que aunque ella fuera mi mejor amiga y la quisiera mucho, si traía a su novio aquí yo me buscaría otro piso en el que vivir.
Odio las drogas. No son buenas y te destrozan. No entiendo por qué las personas las toman.
Hoy es sábado, sábado de limpieza y puesto que Rose se la pasa con el tipejo ese todo el día, las tareas domésticas recaen sobre mí. H a sido un día agotador y encima caluroso, así que después de terminar de limpiar toda la vivienda, enciendo la música a todo volumen y me doy una ducha.
Cuando salgo me anudo una toalla grande al cuerpo y me cepillo el pelo. Apago la música. Y me dirijo a mi cuarto a vestirme. Me quito la toalla y alguien toca a la puerta.
De seguro Rose que se olvidó las llaves en algún sitio o que viene borracha y no atina a abrir. Esta chica me va a volver loca con sus tonterías. Por Dios tiene 23 años, ya podría comportarse como una mujer adulta.
Me pongo una bata y voy hacia la puerta. No tiene mirilla así que no me puedo asegurar que quien tocó sea Rose pero ¿Quién más va a ser?
Abro la puerta y oh sorpresa.
El chico sin nombre.
El chico sexy.
Y está contemplándome de pies a cabeza como el suele hacer.
Pero no esta vez no voy a caer tan fácilmente en sus juegos, en su tentación.
Dios este chico debe ser el demonio, o un ángel caído o algo porque cada vez que lo veo me enciendo como en fuego. Él es como el fuego. Caliente y peligroso. Y yo no voy a jugar sus juegos ni una vez más. No voy a caer rendida a sus pies tan fácilmente como la otra vez.
Además ¿Cómo demonios supo dónde vivo?
A ver si es verdad que es mago o el diablo o….¿Pero qué tonterías estoy diciendo?
-¿Cómo supiste dónde vivo?- Le preguntó frunciendo el ceño y con los brazos cruzados sobre mi pecho.
El se queda un rato mirándome antes de responder.
-Oh ya veo así que estás molesta porque no te llamé ¿Eh nena? Lo siento. De veras que quería hacerlo, pero tuve que salir urgente de viaje a resolver unos asuntos y no tuve tiempo, porque ya te dije que…
-¿Eres un hombre muy importante?- Acabé yo por él.
Un lado de su sonrisa se torció hacia arriba y sus ojos se oscurecieron.
-Vaya esta vez si que estás hablando. Me gustas así, cabreada, enfadada. Me pone. Y estás increíblemente sexy con el pelo mojado.
Oh dios y eso me recordó que estaba antes este adonis griego solo en una bata y corrí a mi dormitorio a cambiarme. Que vergüenza. Podía sentir como el calor subía a mi cara.
Me puse unos vaqueros y una camiseta de tirantes rápido y volví a salir.
La puerta estaba cerrada así que supuse que se fue. ¿Quizás fui dura? No. Imposible. No había dicho nada que pudiera molestarle.
Me dirijo a la cocina a por un té y cojo mi libro para leer un rato.
-¿Terminaste con tus quehaceres ya?-Una grave voz masculina me sorprende y hace que se me caiga el libro y el vaso. Oh perfecto después de hacer la limpieza y de todo.
Me giro y ahí esta. Sentado en uno de mis sofanes. Mirándome con un brillo divertido en sus ojos. Genial le hago gracia.
-Pensé que te habías ido ya.
-¿Y dejarte cabreada y frustrada? No, ni hablar.
Cojo la fregona y limpio el desastre. Luego voy y me siento en un sofá en frente de él. En ningún momento aparta sus ojos de mí. Tengo que preguntarle cómo se llama antes de que se acerque o me toque y se me olvide en qué estoy pensando.
-¿Me vas a decir hoy cómo te llamas?
-Alexandre, pero todos me llaman Alec.
Precioso. Precioso nombre.
Nos quedamos mirando fijamente a los ojos por unos instantes, hasta que él se levanta y se sienta a mi lado. Yo lo miro.
-Eres tan dulce Samantha. Y yo soy tan peligroso. No soy bueno para ti. No estamos cortados de la misma manera. Me he repetido este mantra durante las dos semanas y dos días que llevo conociéndote, pero aún así no he dejado de pensar en ti. En esos dulces labios.- Levanta mi mentón con un dedo y deposita un suave beso en ellos.- En esos ojos verdes que me tienen embrujado y en lo inocente e ingenua que pareces ser.
Me prometí a mí misma no caer bajo su influjo pero no se lo que me hace. Me descontrola y él lo sabe.
-No dejo de pensar en como mi toque te hace temblar y lo que me pones. No he estado tan duro por una mujer en mis 27 años.
Conque esa es la edad que tiene.
-He considerado seriamente alejarme de ti, Sam.- Era la primera vez que acortaba mi nombre, y sonaba taaan delicioso.- Pero no puedo. Estaré a tu alrededor hasta que te canses de mí. O hasta que descubras mi mundo y no quieras saber nada más de mí. Pero hasta entonces déjame disfrutar de ti, por favor.- Y depositó otro suave beso en mi comisura.
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Re: JUGANDO CON FUEGO

Mensaje por butterfly_angel el Sáb Mayo 11, 2013 6:58 pm

Capítulo 6 parte 2

¿Qué hago? Oh dios mío, lo deseo. Lo deseo tanto que me duele. Y ¿Su mundo? ¿A qué se referirá? ¿Es que es extraterrestre o qué? Vale otra vez yo y mis paranoias.
No se qué hacer pero sí sé que si lo dejo marchar y no lo vuelvo a ver me arrepentiré de mi estupidez.
Así que hago lo que cualquier mujer en sus cabales haría. Lo beso. Lo beso con todas mis ganas.
Por los primeros segundos creo que se va a separar de mí, pero eso no encajaría con las palabras que me acaba de decir. Pero luego suelta un gruido animal de esos que tanto me ponen y comienza a mover sus labios sensualmente sobre los míos. Su mano se desplaza a mi cuello y me empuja fuertemente contra su boca. Necesito más de él, lo necesito todo de él. Me separo bruscamente y se me queda mirando con el ceño fruncido. Me levanto, me sitúo delante de él y me siento a horcajadas encima de él. Cuando lo vuelvo a mirar tiene un brillo pervertido en sus ojos que me asusta y me pone caliente a la vez.
Paso mis manos por su cuello y me entretengo con su pelo mientras que é coloca las suyas justo debajo de donde se acaba mi sujetador.
-¿Por donde íbamos, nena?- dice mientras sus ojos se quedan clavados en mi boca. Yo relamo mis labios.
-Creo que no me acuerdo, quizás debamos empezar de nuevo…-Intento poner mi voz más sexy pero creo que más bien me ha salido un gruñido parecido a un gato. Muerdo mi labio.
-¿No? Bueno siempre lo podemos hacer de nuevo. Ven aquí hermosa.
Sus labios y lengua entran en contacto con los míos y me pierdo en la pasión. Sus manos bajan a mis caderas y me acomoda sobre su creciente erección. No sé qué es lo que estoy haciendo pero mi instinto me dice que me mueva para aliviar la picazón que tengo n mis partes femeninas, así que lo hago. Empiezo hacer círculos con mis caderas sobre él y siento como su pene se va haciendo más y más grande por momentos.
Dentro de mí se va expandiendo algo nuevo.
Nuestro beso continua, cada vez más rápido y ansioso.
Mis manos ahora están en el bajo de su camiseta intentando levantarla, quiero verlo, quiero sentirlo contra mí.
-Déjame ayudarte cariño.
Se aparta un poco y se sube la camiseta. OH dios. Me he quedado sin respiración. Dios esto no es six pack, es eight pack. Dios debe de pasar muchísimo tiempo en el gimnasio. Y de seguro que se puede lavar ropa en esa tabla de planchar. Tengo que tocarlo. Extiendo mi mano por su pectoral y voy bajando por sus esculpidos abdominales. Son increíbles.
Él mientras no hace nada, solo me mira, como intentando saber qué es lo próximo que voy ha hacer. Lo voy a sorprender, oh sí.
Bajo mi rostro a su pecho y con mis dientes muerdo su pezón.
Já. Seguro que esto no se lo esperaba. De las profundidades de su boca suena un gemido gutural que hace que algo se contraiga en mi interior.
-Santa madre de…Dios Samantha si sigues cosas como esa no me voy a poder controlar y me voy a venir en mis pantalones nena.
¡Oh! ¿A sí que tengo todo ese poder? Quien lo diría…
Ahora que sé eso voy a seguir mi exploración……
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